B U D O J O K A I

Dojo de Karate-Do Shotokan

 

MAESTROS

Sensei Gichin Funakoshi (1868 - 1957)


Fue maestro japonés, padre del Karate moderno. Gichin Funakoshi nació el 28 de octubre de 1868, en la ciudad de Shuri, Okinawa. Proveniente de una familia de Shizoku (nobles), nace débil, enfermizo y en muy pobre estado de salud, en el colegio fue introducido en el arte del Shorin Ryu; comenzó a recibir clases de los maestro Yasutsune Azato y Yatsune Itozu ambos alumnos de Sokon Matsumura.  Gichin Funakoshi unifica los estilos de sus dos maestros formando lo que será su estilo único. El estilo de Azato era Shorei, este le enseña la raíz más apegada a lo chino, por parte de Itozu aprendió el estilo Shorin, que en aquel tiempo ya poseía matices de Okinawa, la diferencia entre el karate de Gichin Funakoshi y el de los muchos otros alumnos era el equilibrio entre el cuerpo y la mente. Para el año de 1891 la prohibición de las artes marciales en Okinawa era obsoleta y fue retirada, por lo que el maestro Funakoshi comenzó  a dar clases al público.

En 1906 Gichin Funakoshi y algunos de sus compañeros formaron un grupo para realizar demostraciones de karate alrededor de Okinawa; visita Kioto en 1916, donde realizó una demostración en el Butokuden, que en ese momento era el centro oficial de todas las artes marciales. Por aquellos años era presidente de la Okinawa Shobukai (Asociación Marcial de Okinawa). Viajó a Tokio en Mayo 1922 como invitado para un evento en la Primera Gala Gimnástica Nacional, organizada por la Butokukai, en la que se le pidió que realizara una exhibición. Esta tuvo mucha aceptación y fue la razón por la cual el Sensei decidió radicarse y expandir el karate en las islas principales de Japón.    Cuando llegó a Japón desde Okinawa en 1922, se quedá en el dormitorio prefectural de estudiantes en Suidobata, Tokyo. Vivía en una pequeña pieza cerca de la entrada donde limpiaba las habitaciones y cumplía labores de vigilante y jardinero.    En la noche les enseñaba karate. En noviembre de 1922 publica su primer libro: "Ryu Kyu Kempo Tode", en el que trata reflexiones filosóficas e históricas sobre el okinawa-te. Los originales de este libro se perdieron en el terremoto de 1923, lo que le llevó a publicar una nueva edición en la que introdujo numerosos cambios y que título: "Rentas Goshin Karate Jitsu".

En 1924 crea el primer club universitario de karate en Keio y en 1926 se crea el segundo en la universidad de Ichiko. Un año más tarde aparecen otros tres clubes en Waseda, Takoshoku y Shodai. En 1930 Funakoshi ya dirigía  una docena de dojo universitarios. Abre su primera escuela en Meishojuku. Posteriormente abrió su Shotokan en Mejiro, donde se formaron un gran número de notables estudiantes como Shigeru Egami, Masatoshi Nakayama, Otsuka Hironori, Hidetaka Nishiyama, Yoshitaka Funakoshi, Masutatsu Oyama, Taiji Kase entre otros. En 1945 muere su hijo Yoshitaka por tuberculosis, aquello fue un duro golpe para el maestro, pues era su ayudante y en quien había depositado toda su confianza para que fuera su sucesor. Ese año, durante un bombardeo queda destruido su Dojo Shotokan.

Culminada la Guerra, Funakoshi decide volver y reconstruir el Shotokan con aquellos alumnos que no habían muerto en los combates contra Estados Unidos. Pero surge un inconveniente, las artes marciales son prohibidas por un periodo de tres años, bajo el mando de las Fuerzas Norteamericanas de Ocupación. En aquel mismo momento Gichin Funakoshi había logrado algo importante: introducir el karate-do como un arte del Budo japonés. En 1947 fallece su esposa. Cuando la prohibición es levantada, se funda la Japan Karate Association (JKA), para la cual se construye un nuevo dojo y Funakoshi queda como jefe instructor de la organización.

Gichin Funakoshi muere el 26 de  Abril de 1957 en Tokio. Su funeral fue realizado el 10 de Mayo. Un monumento en su memoria se ubica en la actualidad en el Monasterio Zen de Engaku-ji en Kamakura. Lleva la inscripción Karate ni sente nashi ("En el Karate no existe el ataque").

Yoshitaka/Gigo Funakoshi (1906-1945). 

Creador Técnico del Karate Japonés Moderno.


Aunque murió joven, primavera de 1945, antes de siquiera haber cumplido los 40 años de edad, Gigo Funakoshi (o Yoshitaka, dependiendo de cómo se leen los dos ideogramas que forman su nombre), el tercer hijo del Maestro Gichin Funakoshi, dejo una trascendental marca en el Karate-do Moderno.

Donde su padre fue el responsable de transformar el Karate desde una mera técnica de combate a una vía filosófica marcial, Yoshitaka fue el encargado de desarrollar, avalado por su padre y apoyado por otros destacados artistas marciales de la época, una técnica de karate que separa definitivamente al Karate-do japonés del arte local de Okinawa, dándole además un sabor completamente distinto y característico.

Yoshitaka comenzó su práctica de karate formalmente a los doce años de edad, pero ya desde muy pequeño acompañaba a su padre cuando iba a entrenar con sus maestros Y. Itosu y Y. Azato. En el libro Karate-do, Mi Camino, el Maestro Funakoshi cuenta cómo les hacían observar los kata y luego los maestros le pedían a Gigo y su hermano que los realizaran.

Aunque no era un hombre grande, poseía una enorme fuerza física para su tamaño. Llegó a ser un verdadero fenómeno del arte, alcanzando un nivel técnico y una maestría extraordinaria. Fue considerado, y sigue siéndolo por muchos, como el mejor karateka de todos, por lo menos técnica y físicamente, se dice que Shigeru Egami lo consideraba un genio del arte. Egami nos cuenta además como entrenaba Yoshitaka con el makiwara, "tomaba una posición que aparentaba un kiba dachi, preparaba su golpe con los brazos colgando a los costados, sin usar sus caderas en forma exagerada. Eso sí, no había duda sobre el poder de los golpes cuando se abalanzaba con todo su cuerpo detrás del golpe. Frecuentemente rompía el makiwara en dos. Con esto como un ejemplo, nos esforzamos mucho en imitarlo y practicar muy duro hacia la meta de también romper el makiwara". Existen innumerables historias sobre las proezas de Yoshitaka, aunque ya hoy en día puede ser difícil distinguir lo veraz de la leyenda.

Ya a la edad de 7 años se le diagnostica una tuberculosis que, según le decían los doctores, no lo dejaría vivir más allá de los 20 años de edad. Yoshitaka decidió, aparentemente, ante esta condena, entrenar con toda su energía, resuelto a llegar al más alto nivel posible en Karate antes de definitivamente perder su lucha contra la muerte.

La firmeza de su carácter sólo tuvo parangón con una fortaleza física incrementada, además con la invención de nuevas técnicas. En mayor medida aún que su padre, Yoshitaka fue un precursor del Karate-do moderno por el lado técnico. Así donde el antiguo tode pone énfasis en el desarrollo de los miembros superiores, Gigo descubrió nuevas técnicas de pierna, Mawashi geri, Yoko Geri Kekomi, Yoko Geri Keage, Fumikomi, Ura Mawashi Geri y Ushiro Geri. Todas estas pasaron a formar el ya abultado arsenal del antiguo estilo. Las técnicas de pierna eran realizadas además con un levantamiento de la rodilla mucho mayor que en el estilo previo y además enfatizaba el uso de la cadera. Genero además varios cambios técnicos, como el giro del torso a una posición mitad de frente (hanmi) durante el bloqueo. Yoshitaka insistía en posiciones bajas y ataques largos, encadenando técnicas, algo que lo separa inmediatamente del karate okinawense. Fue, además, el primero en enfatizar el movimiento de empuje de la pierna retrasada y de las caderas al realizarse las técnicas, con la idea de generar ataques que involucran todo el cuerpo. Ponía gran ?énfasis en el oi-zuki y en el gyaku-zuki. Se realizaban entrenamientos agotadores en los que obligaba a sus alumnos a colocar el doble del ardor que colocaron en una confrontación real, para que así estuviesen seguros de estar preparados para aquella eventual situación. El gran maestro Gichin Funakoshi aprobaba sin reservas las iniciativas de su hijo, esto a pesar de que sus enseñanzas, en ocasiones, y por lo menos aparentemente, contradecían lo enseñado por su hijo. Fue siempre respetado en gran manera por sus discípulos, por lo que la evolución del estilo Shotokan no supuso jamás un menoscabo para la unidad de sus maestros y practicantes.

Bajo el liderazgo de Gigo se generaron grandes cambios entre los años 1930 y 1935. Estos fueron principalmente en kumite (combate). Donde su padre enfatizaba en los kata, Gigo desarrollo el aspecto combativo. Primeramente creó el Gohon Kumite (Combate predeterminado a cinco pasos), sistema parecido al Kendo, arte que Yoshitaka también practicaba y estudiaba bajo el último Gran Maestro Hakudo Nakayama, del cual se inspira bastante para desarrollar el karate. En 1933 crea el Kihon Ippon Kumite (Combate predeterminado a un paso) seguido por el Jiyu Ippon Kumite (al cual Yoshitaka tenía particular cariño), todos ellos inspiraron el Ten No Kata. Finalizó con el combate libre, Jiyu Kumite, en 1935. Entre los principales karatekas que participaron en el grupo de desarrollo de estas nuevas modalidades de combate estaban Shigeru Egami y Genshin Hironishi.

En 1936 se publica Karate-do Kyohan, este entregaba los métodos básicos de combate, pero principalmente los cambios en los kata, siguiendo las nuevas líneas trazadas en la técnica. En este libro queda claro y además oficializado, el surgimiento de Karate-do como un arte marcial japonés nuevo, superando finalmente su legado okinawense, algo que queda fuertemente resaltado con el cambio del ideograma "Kara" y además con la adopción de nombres nuevos para los Kata, con sonidos japoneses.

Yoshitaka y Gichin Funakoshi publicaron en Diciembre de 1943 un nuevo libro, Karate-do Nyumon, donde Yoshitaka habría escrito toda la información técnica y Gichin Funakoshi los capítulos iniciales y las historias.

Como ya se ha dicho, desgraciadamente para el mundo del Karate-do, como resultado de las duras condiciones de vida durante la II Guerra Mundial y los durísimos entrenamientos a los que se sometía Gigo, aún con fuertes ataques de tos, la enfermedad que tantos años acoso a Yoshitaka Funakoshi terminó por abatirlo y la brillante estrella fugaz, que represento Gigo Funakoshi, termino por apagarse. Se dice que se negó obstinadamente a comer de las raciones ofrecidas por los invasores norteamericanos.

Mucho se puede especular sobre cómo habría sido la historia de Karate-do si no hubiese muerto a tan temprana edad. Egami especula sobre esto en su libro "The Spirit of Karate", donde habla del triste estado del karate actual, en la que hay mayor preocupación por ganar campeonatos y por aprender técnicas de pelea, que adentrarse en el karate como una filosofía de vida.

Lo más seguro, es que el Karate nunca habría evolucionado de la triste forma que lo ha hecho en la actualidad, sin el desbande que sucedió posterior a la muerte del Maestro Funakoshi y sin la creación del Karate deportivo.

Algo seguro es que sigue siendo, y seguir siendo, una inspiración para los practicantes en Shotokai en el mundo. Su legado nos acompaña en cada entrenamiento, en cada posición baja que realizamos, en las técnicas de pierna, en el Ten No Kata, en los distintos entrenamientos de Kumite, su herencia vive cada da junto a nosotros y nuestro Karate.

Maestro Taiji Kase.   (1929 - 2004).


El Maestro Kase, nació en Tokio el 9 de febrero de 1929, inicio la práctica de Judo a los 6 años, y la de Karate a los 15 en el Dojo Shotokan del Maestro Gichin Funakoshi (Padre del Karate moderno), recibiendo instrucción y formación directa de su hijo Yoshitaka Funakoshi y del Maestro Hironishi. El Maestro Kase es famoso por ser uno de los pocos Kamikazes (a los 16 años) sobrevivientes de ese viaje sin retorno. Una vez terminada la guerra, continúa sus estudios licenciándose en Ciencias Económicas. Gracias a su destreza e inteligencia a la hora de combatir se convierte en uno de los mejores Alumnos del Maestro Funakoshi y llega a ser capitán del equipo de Kumite de su Universidad. A la edad de 22 años ostenta el 4to Dan de Karate y es el más joven con ese grado en Japón.

En 1944 forma parte de la expedición de Maestros que difundió el estilo Shotokan por el mundo, asignándole el Continente Africano y el Europeo. En 1967 fija su residencia en París. Cuenta el Maestro Shirai: "Cuando el Maestro kase hacia kumite con nosotros (refiriéndose a los Instructores Japoneses más famosos de la JKA) jugaba, nos engañaba a todos, si tuviera que hacer kumite verdaderamente nos mataría a todos". En 1989 funda la WKSA (Academia Mundial de Karate Shotokan), hoy conocida como la Shotokan Ryu Kase Ha. Esta academia o Escuela está interesada únicamente en formar Instructores que practiquen el Karate Budo, completamente al margen de cualquier tendencia política o deportiva, y sin interés económico alguno. Su línea técnica pertenece al origen del Karate Shotokan tal como era enseñado desde 1922 por el Maestro Gichin Funakoshi, y posteriormente transformado por su genial hijo, el Maestro Yoshitaka Funakoshi.

El Maestro Kase es considerado uno de los más grandes genios del Karate de este siglo, encarna verdaderamente el Espíritu más profundo y puro del Arte Marcial. Es uno, de los pocos supervivientes de aquel grupo de míticos Maestros Samuráis que se regían por el más estricto Código de Honor, recogido de la famosa frase que reza así: La vida y la muerte son ligeras como una pluma. La obligación es más pesada que el monte Fuji. Sensei Kase una vez siendo entrevistado, respondió de esta manera la siguiente pregunta:

Sensei, siendo usted tan mayor y después de haber estado gravemente enfermo... Qué le impulsa a seguir dando cursillos y clases por todo el mundo.

Respondió: Cuando me encontraba en el hospital me acordaba de Waka Sensei; él estaba muy enfermo de tuberculosis, durante el día guardaba cama, pero al llegar la noche, se ponía el karate-gi y era quien entrenaba más fuerte. Aquello lo hacía por "Giri" hacia su padre y por respeto hacia sus alumnos. Yo tengo un legado, ofrecido por el mismísimo Gichin Funakoshi. Tengo Giri y debo seguir con la labor de desarrollar el karate-do y mejorarlo lo más posible, para volver al gran nivel que se tenía antes de la Segunda Guerra Mundial. Estoy muy agradecido a Gichin y a Yoshitaka por lo que me dieron y la forma de devolverles el favor es trabajando con toda mi alma por el Shotokan.

El maestro murió el 24 de noviembre de 2004, ostentando el 10° Dan.